El boom ganadero en la gestión del Presidente Mauricio Macri

Presidente Mauricio Macri

Desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia, el sector ganadero ha experimentado una recuperación y mejora considerable respecto al desastre que generó Guillermo Moreno durante el, además de corrupto, inútil gestión de Cristina Kirchner.

En los últimos dos años el sector ganadero es uno de los pocos que ha crecido en prácticamente todos sus índices. La recuperación de la producción bovina ha sido notable, e inclusive, más rápido de lo previsto.

Según un reciente informe elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), el consumo interno de carne vacuna aumentó un 9,2% en los últimos 12 meses alcanzando un promedio que ronda los 58,8 kilos por habitante por año.




El aumento del consumo se explica básicamente porque el precio de la carne vacuna viene aumentando por debajo de la inflación en los mostradores de las carnicerías y supermercados, mientras en carne aviar, por ejemplo, ocurre todo lo contrario.

En los primeros dos meses de este año, se registró un aumento del 1,7% en los principales cortes vacunos, por debajo de la inflación del mismo período. En el último año la carne subió un 21,3% contra casi 25% de inflación.

En el primer bimestre del año, la participación del consumo interno en el total de la producción cárnica es del 88,5%, debido al aumento de las exportaciones (este año nuestro país exportará unas 400.000 toneladas por el aumento de las compras de China).

En las principales cadenas de supermercados de la ciudad de Buenos Aires -sin contemplar ofertas- es posible encontrar el kilo de Picada a un precio de $ 56,52; el kilo de Nalga a $ 109,90; el kilo de Roast Beef a $ 112,90; y el kilo de Paleta a $ 129,90.




En esta línea; el kilo de Colita de Cuadril se comercializa a $ 184,90; el kilo de Lomo a $ 255,90; el kilo de Bife de Chorizo a $ 230,90; el kilo de Vacío a $ 205,90; el kilo de Peceto a $ 230,90; el kilo de Tapa de Asado a $ 116,90; y el kilo de Bife a $ 154,90.

En febrero el precio de la hacienda en pie en el Mercado de Liniers mostró una suba del 8% en relación al mes de enero. Este aumento no se trasladó en su totalidad a las carnicerías por la influencia de la exportación.

“El valor promedio de la hacienda en pie reaccionó de manera gradual al ajuste del tipo de cambio”, comentó Miguel Schiariti, presidente de CICCRA. “En febrero, todas las categorías de hacienda registraron importantes subas en Liniers”, señaló.

Por otra parte, en el primer bimestre de este año la industria frigorífica faenó un total de 2,1 millones de cabezas, una cifra un 11,8% superior a igual periodo de 2017. “Este nivel de actividad fue el sexto más alto de los últimos 20 años”, agregó Schiariti.




En este contexto, en la actualidad el stock vacuno nacional se ubica en torno a las 55 millones de cabezas, una cifra 5% mayor a la registrada a mediados de 2015 y muy superior respecto al piso de 48 millones alcanzado en 2011.

Ulises “Chito” Forte, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), consideró que “es imprescindible conseguir mercados para la carne porque la demanda está firme y el prestigio de nuestro producto está intacto”.

“La carne es uno de nuestros productos emblema y compartimos la satisfacción al ver ganar nuevos mercados. Nuestro compromiso es continuar trabajando para mejorar con nuevas herramientas”, dijo el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere.

Todo esto deja en evidencia el estruendoso fracaso que significó la gestión de Guillermo Moreno a cargo de la Secretaría de Comercio durante la nefasta década ganada. En 2006 cerró las exportaciones para que la producción se volcara al mercado interno y así intentar, infructuosamente, bajar los precios internos.




Gracias a estas “genialidades” se perdieron 12 millones de cabezas de ganado vacuno (de 60 a 48 millones de animales) se cerraron 5000 frigoríficos con miles de empleos perdidos en el sector, perdimos mercados internacionales, y pasamos a exportar menos que Paraguay y Uruguay, lo que finalmente culminó en aumentos descontrolados de los precios locales.

Para intentar domesticar los precios, Moreno se presentaba en el Mercado de Liniers acompañado de la seguridad que le brindaban los barras bravas e imponía qué precios debían negociarse en la jornada.

Los viernes recibía en su despacho a los dirigentes del sector en su “Escuelita de Moreno” donde les explicaba el éxito de su política económica, y si algún empresario se oponía o le discutía, lo agredía físicamente y lo echaba, como denunció oportunamente Miguel Schiariti.

A la expresidente Cristina Kirchner en uno de los audios difundidos por Luis Majul se la escucha decir “Me imagino lo que puede ser un equipo económico encabezado por Guillermo, yo pido asilo en la embajada de Rusia”. Si ella sabía que era un desastre ¿por qué lo mantuvo tantos años haciendo daño?. O quizás sabía que la estaban escuchando y solo fue una actuación más.




Fuente: La Política Online

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